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lunes, 12 de septiembre de 2016

Sin corregir. Sin que le importe. Sin excusas... Hola.

Voy a hablar de ella, de mi, del reflejo de mis ojos en el espejo, como si todos los espejos en los que me he visto reflejada fueran partes de uno entero, quizás lo sea, quizñas todos estén conectados y al morir veamos el espejo entero con todas las veces en las que nos hemos mirado en uno, desde la tierna y dulce infancia, quizás sea eso lo que la gente llama ver tu vida pasar ante tus ojos a rácama rápida. Todas las veces que lloraste mirándote a los ojos y escupiendo el odio por todos los poros de tu piel, todas las sonrisas que te dedicaste porque estabas hermosa, eras hermosa, estarán las veces incluso las que pasaste corriendo sin mirarte siquiera, pero el espejo lo guarda todo, una colección de imágenes, también los reflejos de los escaparates, y de las ventanas de otros, todo fromando parte de un mismo objeto que ha recogido tu vida en fragmentos. Podrá decir entonces que ella se equivocaba, porque era despistada en el fondo no le daba importancia, te decía que le dieses un gajo de naranaj con sabor a mandarina. Tenia el alma desordenada como su habitación, pero lo que tenia que hacer lo hacía, decía te quiero porque lo sentía, pero con el tiempo descubria que el sentimiento se quedaba como un recuerdo bonito en el corazón, como las canciones de tu vida. También le tenia miedo a muchas cosas, a todo, era valiente porque lo sabia y a veces lo enfrentaba y una rebelde por defender que sin miedo nunca se habría tirado, nunca habría saltado, le gustaba gaanrle al miedo. Era oscura, llena de uz y de vida, pero era la chica triste que en cuanto se daba la vuelta lloraba mirando la oscuridad que le rodeaba, deseaba tanto ser amada, que le dedicasen a ella todos aprecios del mundo, porque creia necesitarlo para seguir, ensaba que le rodeaba demasiada desconfianza hacia ella, le llamaban inútil y torpe, pero aunque lo era decía que no era solo eso, también aprendía rápido. No era pesada, no era la carga de nadie, la gente equivocaba sus juicios porque nadie veia el panorama compelto, meintras que ella desde peuqeña aprendió que las cosas no eran blancas o negras, y que la gente se equivocaba tanto como acertaba, tuvo que aprender a ver las razones por las que amaba a sus padres por separado, uno decia del otros barbaridades y ella se reia, ¿nadie lo veía? No veían como era estúpido agarrarse a una opinión y defenderla como una verdad eterna? Hacer eso hace que te eqivoques y no te permite aprender, ella dijo qu enunca sería así. Creció y no lo fue, porque era inteligente, porque no se mentía. Ella no podía fingir ser quien njo era, no podía evitarlo. Le gustaba eliminar lo pasado para no atarse demasiado a él. Pero de vez en cuando le gustaba releer lo escrito porque se recordaba cosas importantes, a los 16 escribió que tenia que hacer caso a Buckowski y matar el amor cuando lo encontrase, encontró el amor y no lo mató, porque no tuvo, y tuvo que arrárselo desde dentro a la fuerza, llamó cruel al mundo sin ser su culpa, no era culpa de él haberse enamorado de una espalda y una nuca que nunca se giro a mirarla, y eso que era preciosa, lo más interesante a 100 kilómetros a la redonda, y asi aprendes qu eeso da igual, que ni la beleza ni la inteligencia importan, que el amor no entiende de eso que ama algo de manera incomprensible y sin explicación el amor no tiene razones, sucede como una tormenta tropical, apareciendo de repente, y como un huracán arrasa con todo, te deja tirado en el playa empapa y sin poder moverte, te deja destrozado y no te pide perdón. Te deja fría y de piedra y ni siquiera se disculpa. 'La próxima vez lo mato', se prometió de nuevo.
Joder, pero si hablamos de ella tenemos que hablar de otras cosas. De que pensó que este verano había sido una mierda. Se lo había pasado llorando la mayoría de días, deseando estar en otra piel que no en la suya salinizada, luego vio las fotos del verano y pensó que se lo había pasado mejor que nunca pero que la tristeza no le había dejado ser consciente de ello. Cuando después de arrancarse el sentimiento más puro que había sentido nunca se vio de nuevo en la nada, sumergida en las obsesiones de siempre. Huía tanto, se le daba tan bien desaparecer del mundo, tenia tanto miedo... Hacía semanas que no hablaba con su mejor amigo y no parecía que eso fuera a cambiar, en su libro de la experiencia tenia escrito que en su vida, tanto la gente como ella, desaparecía de repente, sin razones, sin disturbios en las calles, simplemente nos se alejaban unos de otros sin decir adiós, porque nunca parecía una despedida... Hasta que al llegar a casa te giras de repente porque en tu corazón sabes que no volverás a verlo pero es tarde, y una parte de ti te da igual, porque es el ciclo de la vida perra, y la otra parte de ti que quiere hacer eterno los momentos llora, porque no desea que se acabe lo bueno. Ella... Que bonita es cuando sonríe, tiene el corazón tan triste...
"Serás capaz de olvidarlo?" Sí, todo. Olvidémoslo todo para volver a aprenderlo sin dolor.


miércoles, 27 de enero de 2016

La pretensión de poseer el ahora

Las palabras me han abandonado. Quise poseerlas demasiado pronto, y demasiado rápido. Quise que de quedaran conmigo un rato más, unos segundos más antes de que el tren llegase y tuviesen que marcharse a alguna parte. Realmente nunca me ha interesado a dónde. Porque yo las admiraba por egoísmo; yo amo por mí, solo por mí. Aunque acabe por infligirme el mayor de las daños, el mayor de los pesares, a mi me gusta sentirme dueña de mi propia felicidad y desgracia, coronarme Emperadora de mi tierra yerta. Fuera el resto del mundo. Fuera.
Abrazarse a la amistad es un error, siempre lo he sabido. La gente viene y se va, la gente es gente y se harta, cambia, muta, tú quieres poseerlas que sean tuyas pero, como con las palabras, se van, se esfuman, o las dejas ir, en el fondo no quieres consumirlas porque estás enamorada de su belleza. De su finitud.
¿De dónde nacerán estas ansias? Salen de mí a tropel, con la energía del agua de la presa, disparada hacia una caída que a primera vista parece interminable, llena de obstáculos y lamentaciones. “Mírate allí suplicándole al vacío clemencia”.
Yo ya entiendo poco o nada, y ahora se me agotan las ganas, las ganas de odiarme, las ganas de luchar contra el destino, contra la fuerza de la corriente. Este hartazgo que me sube por la garganta y que envenena mis entrañas, haciéndome caer en el hastío, su olor lo embarga todo; la colcha, mi voz, mis elecciones, mi escritorio, incluso en la tinta de mis bolígrafos solo hay hastío. Y esto me ahoga, me ahoga y me alivia. Como las verdades, las verdades incomprensibles del mundo, que pronto aprendes a no darles mayor relevancia, a disfrutar del ahora, y del nunca se sabe.
Aún quedan las ansías y las ganas, aún queda algo de las obsesiones y de la energía, soy joven y pienso vivirme. También quiero besarle, aunque tenga unos dedos horribles, desproporcionados y deformados en algunas partes de las falanges, el otro día me entró una oleada de asco, pero me da igual; cerraré los ojos y disfrutaré de su tacto si me toca, si algún día me acaricia, si algún día me besase con esos labios carnosos que tiene, y con esos ojos tan pequeños. Pero a la mierda todo. Estoy cansada. Agotada, de frustrar al universo y a mí misma, de forzar las cosas, de hacerlo más difícil de lo que es.
He dicho tantas veces que quiero vivir, he utilizado tantas veces el verbo querer… Y todo se me escapa, se me escapa de las manos incluso aquello que no intenté atrapar, que se posó en ellas como un insecto ingenuo y que luego salió volando, por mi respiración fuerte, por el temblor de mis manos, por el sudor frío que me recorre el cuerpo cada vez que veo el desastre acercarse… El desastre es mi sombra, encima de mí cada vez que algo me alumbra.

Y ni hablar de planear, ni hablar de nada, ni hablar del abandono de las letras, ni hablar de las distancias, ni de las cosas que no se dicen –ni se preguntan-, ni hablar de nada, ni de todo. Esperar, aquí, cerca, a mi lado, ahora, y después si me prometes volver, calmarme, aquí, muy cerca, rozándome, en este momento, y… Sueño.  

miércoles, 6 de enero de 2016

Volver.

Dejar que las cosas sucedan. Mantener colgando, solo de una mano, el reloj de bolsillo. Mantener la mirada fija en el futuro oscuro, incierto; jamás mirar la hora, hará que quieras correr más rápido para no llegar antes.
Tengo un agujero insaciable en el estómago. No lo entiendo. Nunca lograré entender nada de mi, ni lo que quiero ni lo que no quiero. Solo podría hablar de mis apetencias, de mis obsesiones que tienen un tiempo de caducidad de meses, como los yogures.
Solo podría decirte que me apetece contártelo todo, pero no estoy segura de que quieras escucharlo. ¿Quién quiere, en realidad? Quizás sea eso a lo que espero, a que nadie aparte la mirada cuando asomo la cabeza por la oscura cueva.
Me gustaría ir a visitarte, ir a verte, coger un avión y volar; gratis y rápido, sin pensar. Sin más.
El año pasado fue un año maravilloso: gané un premio de literatura, en realidad fue en 2014 pero lo disfruté más en 2015, escribí en un periódico digital, tuve por primera vez la sensación de tener un mejor amigo y que no me sonaran falsas esas palabras, me di cuenta de que intentar hacer eternas las relaciones humanas no es factible, no se llega a nada, conocí a un tipo al que llamé Batman, al que le comentaba mis excentricidades y no se asustaba y con él que escribí una historia repleta de diálogos que... No he llegado a acabar, porque me cansé, de repente, sentí que lo que quería era tocar, y que si no te podía tocar  no era lo suficientemente real para mi -puta-, puede perseguir a alguien durante mucho tiempo, pero cuando me canso... Bueno, solo desaparezco. Hice el discurso de mi graduación,  fue maravilloso, aunque ahora me resulte insoportable, empecé la universidad, empecé a vivir una nueva vida en la que me di cuenta que yo seguía siendo yo y eso no cambiaba, me dolió, porque el problema siempre soy yo, de este que no te puedes quitar de encima, por lo que lloré, durante días, hasta que otra cosa me obsesionó, un tipo interesante que tomaba el café de pié, apoyado en la mesa con los tobillos cruzados y mirada fija, pensando. La vida me sorprendió con casualidades maravillosas. Acabé en una Eucaristía, dos veces, y puede que próximamente tres. Me he dado cuenta de cosas, de muchas, como que tengo la mejor familia del mundo, no podría pedir.
Y todo esto es genial. Está muy bien.
Ha empezado el año y no he escrito nada en meses, no tenía nada que decir, las palabras no querían salir, de repende una imagen me ha venido a la mente y la he tenido que plasmar, lo demás ha salido sobre la marcha, imparables los dedos sobre el teclado. Dejar que paseen por los rincones por lo que hace tiempo que no pasaban. Ojalá las cosas siempre las hiciésemos lo más fácil posible. Ojalá 2016 esté lleno de cosas fáciles, de cosas tiernas y sencillas, que me sorprendan sin demasiado esfuerzo, que me curen.
He querido contártelo todo. Todavía quiero. Pero que más da que lo desee, que más da todas las listas que haga, el chico interesante tenía razón, yo lo sabía y me empeciné en tener ilusiones que siempre acaban provocándome que mis pupilas se ahoguen en mares de sal.
Siento todo el daño que he podido causar.
Me comí todas las uvas, sin atragantarme. Eso es buena señal, ¿no?
Feliz año a todos.

                                        black and white, love, text, words



lunes, 12 de octubre de 2015

Mujer de sal

Pobre incomprendida. ¿Qué le pasa a tu espejo, que se empaña justo cuando vas a pasar? ¿Qué es lo que olvidaste en aquel baño de aquel centro comercial? Tenía que ser importante, no has parado de buscarlo. ¿Qué era? ¿Fue entonces cuando aprendiste a aceptar las consecuencias de la huida?
¡Qué inmensamente débil parece allí arriba! Al final de aquella interminable escalera. ¿Sabes ya lo que es el cosmos? Jamás, piensa, entenderá el orden ilógico que siguen los acontecimientos dentro de sí, fuera de ella, enfrente suyo, al otro lado del puente.... Puente
¡Ahh, ya sé! Encontró a su Diosa preferida, encontró a Literatura, y esta es una diosa escurridiza, es una Diosa indiferente a los ruegos de sus devotos... A veces la pierde, y no sabe, no sabe, no sabe, no entiende, no puede, encontrarla más, olvida los cominos que la llevaron a la ermita, y los olvida para volver a recordarlos después. Después de huir...
Pero yo vengo a contaros, que pide, ella, entre zancada y zancada, entre articulaciones flexionadas. Pide enamorarse... 
"Enamórate de mi, enamórate de mi, enamórate de mi, enamórate de mi y haz que yo también lo haga. Este divorcio continuo que vivo conmigo, es terriblemente agotador. Suicidio me visita y me llama cobarde porque digo sí y luego digo no, y digo que salto y luego solo a medias, y luego pretendo agarrar a poesía de las manos y que me ayude a mantenerme en intermitente, pero no funciona, nunca funciona por demasiado tiempo.
Confieso escaparme, escaparme de mis pensamientos, de mi, otra vez yo."
Dice que no se ha saciado de ella, que todavía no, que la sed la corroe, que la sed la mata, "y esta lucha por el conocimiento, y esta lucha por la vida y por la muerte y por mi, y esa ofrenda que no di, que olvidé, esas flores que no entregué a ninguna virgen porque no podía, no sabía, no entendía, ni razones, ni convenientes, ni de regalos, ni de nada. Por ello soy pobre incomprendida. Pobre, pobre, podre...
Débil." Ahí de pie, o incluso sentada, o puede que de lado, las imágenes vuelan, ¿que es verdad? ¿que no lo es? "¿Qué ves? Cualquier cosa que veas, sáciate de ella, sáciate de mi, de mi y de mis ojos oscuros, de mis labios, que se fruncen por su inutilidad, por su piel sin estrenar."
Carne. Carne. Carne. Cuerpos.
Aquí, en otro sitio. Prometió, promete, ahora, antes, no hay tiempo; bajar al río, oler la hierba. Pero todo es una gran mentira de ella, todo se mueve y ella no sabe bailar, porque no sabe y porque no entiende y porque es... dependiente, de alguien, de todo, de uno solo o de muchos, para que la empujen, igual que hicieron cuando nació, no quería ver el mundo y le obligaron a hacerlo. No recuerda lo que sintió, pero puede hacerse una idea por lo que siente ahora. Una soledad tan extraña como esas calles en las que vive.
Resultado de imagen de mujer de salElla quiere enamorarse, lo sé, lo siento, aquí, muy adentro, entre mis costillas, entre mis pliegues de amor, ternura y animalidad, bestias... Bestias que de vez en cuando hacen algo bonito. Ella quiere hacerlo, hacer algo bonito, Porque quiere enamorarse y que se enamoren de ella, ¿dónde aprendió a mirar? ¿Cuando supo que para ella eso no podía ser entre tarde y temprano, temprano?
Pobre chica incomprendida. Chilla tanto. Es tan torpe, tan retraída, ¿dónde está? Donde está que no se ha encontrado en la fuente, dónde está todavía en los matorrales de arbustos rudos e inflexibles. Pobre
Debería darte pena. Ella miró atrás y se convierte... todos los fines de semana... En mujer... de sal.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Algo sobre mi, poco, menos que poco: nada y su contrario 'todo' y su intermedio 'suficiente'.



Me veo reflejada en la chica de fuego que huye antes de que el agua la alcance, en la mujer que se sienta en la esquina de un banco y espera, me veo reflejada en el miedo a asustar de quien se sabe loca, y odio a cada uno de esos reflejos.
Mi desprecio hacia lo fingido, todo que no sea desatar la rabia que prende las chispas que incendian mi mundo. Si te atreves a saltar, aprendes a volar. Te lo juro -ssshhhh-. Te haces fuerte.
Lo que has sido siempre no lo has sido nunca dónde no te han(s) conocido.
Creo hacerme adicta a esto de volar. Aunque espero que nunca a abandonar. Sigo sin conseguir que la balanza se equilibre. Aun así, cada día soporto más mis propias verdades, mis propias sentencias... de soledad.


Hago cálculos de tiempo. Evalúo el ambiente y respiro, a veces acabo con dolor de garganta y las cuerdas vocales se asfixian. Otras el corazón decide seguir latiendo aunque sangre ya no fluya, porque el Pulso estricto llama al aire niñato egoísta. "Lo tienes todo y aún así continuas haciendo remolinos en el mismo callejón sin salida, dónde respirarte se hace imposible. Polvo". Esta espiral de autodestrucción y odio concentrado. Por esta carretera no se va a ningún sitio bueno, viejo amigo.
Al final los Juernes eran reales.
Estoy bien, ¿sabes? Después de las decepciones y el calor que abrasa autestima y reproduce ansias de lo imposible; llega lo esperado mejor de lo pensado. ¿Pensar? A que sabrán mis labios... Pienso. ¿A que olerán mis entrañas heladas por la falta de ternura que de madrugada siguen implorando aunque la tierra las sepulte? No soy ningún ángel, mis soñadores.
No voy a salvar a nadie de algo a lo que no puedo ni salvarme a mi misma.
Quiero hacer cosas, quiero empezar a vivir... mejor... más... Sí, aquello que me propuse a principios de verano, pero es que ya se sabe... Lo único que es realidad en verano es el lago de mi mirada y la sal que resbala por mi piel.
Espero que eso de vivir -mejor- no sea otra de las cosas que no están echas para mi. Espero que, por lo menos, reciclen conmigo alguna de esas oportunidades no aprovechadas. Eso sí, que tenga algún cartel con luces de neón y con estrellas propias, para que sepa reconocer la señal
                                                           y así saltar
                                                                            todavía más alto
                                   hasta que solo puedan ver un único reflejo de mi
                                                       uno en el que la paz no solo inunde mi nombre
                               sino los límites de ese yo al que siempre pretendo llevarle mis cosechas
           y nunca está en casa cuando le busco.
                                                                       De su existencia sé, porque por debajo de su puerta
                                                                                      -aún- brilla algo.
                                                                                               Lo sé.

lunes, 29 de junio de 2015

Vamos a hacerlo tantas veces como nos sea posible: vivir.

No quiero que esto se termine nunca
Y con esta frase resumo cientos de actos movidos por la desesperación de recordar; no me sueltes la mano, no hables tan rápido, no desvíes la vista tan pronto, espera unos segundos para que mi mente los recuerde, para que no olvide... nunca
Vamos a hacer las cosas más fáciles, mucho más fáciles de lo que son, de los que creemos que son, de lo que queremos que sean, es incomprensible que sea tan sencillo algo tan inmensamente difícil. Vamos a pensar que tenemos tiempo, que lo hemos tenido, que hemos disfrutado juntos, o por separado, deja que haga un estudio de manos de tus manos, porque me gustan porque reprimirse no tiene sentido, no en ti, no para este mundo de impulsos naturales -animales, salvajes-.
Vamos a permitir que las horas atraviesen este cielo despejado y este calor pesado, vamos a permitir que las olas nos alcancen, porque la hora en la que podíamos evitarlas ha pasado.
blow, free, kids, summer, wind, wish, youngOjalá me besases, en algún momento, como le dije que hiciera a aquel que me dijo que la próxima vez que me viera lo haría y yo le dije si que se atreviera al rechazo que no se parase en mitad de una autopista pensando que pasaría si siguiera adelante porque le atropellarán ahí parado. Que sea humano irracional y siga... Sin ni siquiera mirar atrás, solo cuando estés bien en la otra acera, solo cuando sientas que mirar atrás no estaría tan mal.
Ojalá nos hubiésemos conocido antes, ojalá nos conozcamos mejor después, quizás cuando descubras la maravilla del mundo, quizás cuando yo deje de pensare tanto las cosas, cuando deje de pesarme tanto el corazón y solo sea capaz de aligerarlo unos minutos antes del amanecer. como me gusta la noche.
Como me gusta sentirme bien. Y lo he hecho. Me he sentido bien. No creo que se necesiten muchas palabras para despedirse, no creo que hagan falta pluma, papel y cámara fotográfica en el último momento, creo en el ahora, y el ahora está plagado de planes increíbles y vamos a vivirlos. No vamos a pasarnos llorando este último verano. No vamos a pensar en lo diferente que hubiesen sido las cosas. Vamos a vivir. Tanto como podamos, y que lo peor nos encuentre de frente y capaces de derrotarlo.

domingo, 14 de junio de 2015

Lo frágil de todo; con tan poco sentido como esto.

*En la ciudad*
Mi casa arde. Mi librería arde. Mis apuntes y proyectos arden. Mi historia objetivada pero con pronombre posesivo, arde. Todo arde.
Yo en el centro del salón intoxicándome con mis propios recuerdos, sin elegir -como odio tener que decidir prefiero que la vida me dirija por esta vez, -y por todas las demás-, una elección que toma consciencia y se proclama reina de todo por si sola, porque ha tocado el árbol antes de que las demás y eso le da derecho, la colma de moralidad y ética- recorro despacio la distancia que me separa de la ventana que da al exterior, salto por ella y sin demasiada prisa, sin huir. Lo sé. Me he dado cuenta. Solo tomas decisiones que crees que no se corresponden con lo que se esperaba, que estúpido, no eres lo suficiente importante como para que ese acto tan sencillo como "alejarse" pare el mundo. Este nunca lo hace.
Pero caminando descalza por ese final de calle, principio de avenida, reconozco que el nihilismo pasivo puede matar, el mismo que pretende bailar contigo alrededor del caos, ese imparable reproductor de tragedias y esta vocecilla que te empuja a no parar, como el mundo, sería hipócrita negar que la maldad del ser humano no pertenece por naturaleza a él, que la nostalgia de la paz que sentiste mientras te reías en ese muro de piedra dura no forma parte también de ti, hablo del deseo de envolver el mundo o que te envuelva él a ti y rodar los dos juntos cuesta abajo... ¿te acuerdas? Detrás de las palabras.
*En el bosque*
Pensaría Literatura que la he suplantado, pensaría Suicidio que la he dejado colgada -a punto de ahogarse- de aquel puente hecho de sauces llorones que le acarician el rostro pétreo, pero no, como olvidarme de sus frías manos en mi espalda empujándome al calor de la hoguera que quema madera en el terreno donde mi cuerpo espera descansar... Pero como olvidar a mi Diosa creada por una voluntad tan autónoma como inmoral, con la elección obligada a efectuarse por coacción de una idea que carcomía cráneos que se obsesionaban con los finales de verano... Cuando crees haber olvidado a lo que sabe el infinito mar de angustia que sin luna se mantiene en calma durante el calor estival.
Me encontraba atada con fuerza a un árbol no muy lejos de aquel puente de llorones, la distancia se mide en meses, y los muertos no han muerto en mis sueños, reviven con la esperanza con la que al terminar la labor de nueve meses esperas encontrártelos, ahí. Esperándote con la misma fuerza con la que tú les esperas a ellos.
Me golpea S.S con el orgullo de quien se siente manipulado y ha encontrado el momento de la venganza. Dice que deje de ser tan patética mirándome al espejo y equivocándome de reflejo, pretendo ver la sonrisa tenue de una Venus que no sonríe rodeada de pieles, y la realidad es que quien sonríe son estos labios tan exuberantes como para besar las heridas que abren mis uñas cuando la impotencia pesa más que el impulso positivo que alienta y alienante mi consciencia se retuerce angustiada preguntándose a dónde han ido a parar las opiniones que tan fuertemente defendía hace unos días (una distancia comprendida en segundos). Me dice que deje de hacerme la reina sin corona con grandes ideas diletantes en mi reino, latifuncio de esclavos viejos que no trabajan porque no hay órdenes que valgan en un erial de frustración.
S.S no permite que llore mientras transforma el latigazo en metáfora de mis errores; de los que me avergüenzo, de los que pretendo que desaparezcan en aquel río al que llaman Olvido. Me dice que soy la tonta que se cree que es algo más allá de un ser humano estúpido de grandes planes que acaban en una maleta con la que practico mi gran especialidad trata sobre rodear esa maleta con una cuerda atada a un ancla con destino El Fondo, aquel lugar de vida y muerte que no podré visitar con mi pasaporte de miedo a estar en un medio que escapa a mi control.
-Dime, puta. ¿Por qué buscas con tanta desesperación una respuesta clara, concisa, como una orden, a tus dudas? Tu fallo sigue siendo creerte algo que no eres; profunda pero demasiado fácil de llenar.
**En la nada**
¿Dónde están los dioses? ¿Dónde los monstruos? ¿Dónde están los inmortales que prometieron quedarse, los eternos, los para siempre? ¿Dónde yo? Porque en algún punto los he matado a todos, sin querer queriendo; tiré los dados y pensé cosas, destruí. Quise encontrar lo que todo el mundo buscaba, desesperados debajo de cada piedra en este monte frío "¿Qué buscais?". Esa mentira que crece en la raíz de los hongos ahora putrefactos, está pasada. Hace tiempo que murió, la distancia en siglos: ¿Qué no veis que la cobardía ya no tiene sentido? No hay escapatoria. Huir se ha convertido en otro concepto vacío, quizá ya lo era, quizás siempre lo fue, pero se mantuvo entre la infinita nada y el eterno retorno de la estupidez humana, hasta que lo destruí. Como todo.
Lo destruí y estoy sola. En este bosque de ramas oscuras, en el mismo tenebroso vacío que en invierno. Estos entes de pensamientos muertos, encadenados a la rueda de la tortura, con una idea equivocada sobre ética y moral. Que listos nos creíamos cuando inventamos al Culpable, que seguros de todo. ¿Y ahora? Dónde está el que se atreve con "seguridad" a buscar al Cordero con el que expiar nuestras culpas. ¿Dónde está? Que hasta la víctima ha dejado de llorar y señalar. ¿Qué sentido tiene? ¿Que segundas oportunidades necesitas? ¿Una prueba de tu error? La vida que han querido que quisieras, la vida que te ha hecho mártir de todo esto. De tí mismo. ¿Dónde se ha metido la libertad que buscada y encontrada a cachitos entre la corteza de las árboles o entre los pliegues del manto de Literatura? ¿Dónde se ha metido todo? ¿Dónde están las respuestas? Volveremos a creer en las verdades absolutas, nunca dejamos de hacerlo. Débiles. Débiles de esto. De un aquí y un ahora que se nos escapa de las manos. Que no nos pertenece. Que no hay diferencias de uno o de otro. Que no hay algo único entre la belleza, hay distinciones con medidas milimétricas, ¿dónde está la ideología por encima de la economía? ¿Que era eso tan ambiguo sobre la creencia de lo correcto? Me he olvidado de lo que sentí cuando toqué la prubea de todo. Vuelve. Que no sea tarde. "Siempre lo es". Basta. NO quiero que pare de girar. No quiero. Ya no. ¿Lo quería? ¿Que pretendo? Dolor. Placer. Contraste. Lucha de contrarios y por fín: Libre.
Vamos, ya ha ardido todo.

'Jódame una y otra vez en este bosque, jódame, jódame cómo cojones quiera, quiero vivir este infierno, y llorar, quiero llorar al fin'