Translate

viernes, 4 de abril de 2014

He creado: "Hay un muerto en el jardín". Título que creo que ya existe... Pero este mío.

Vais a flipar, yo estoy flipando. Porque es que resulta que me he presentado a otro concurso, esta vez de obras de teatro infantiles y juveniles, no me presenté el año pasado porque no me vino la inspiración, ni ninguna idea, pero esta vez sí. Os dejo mi corta y pequeña obra, que es... Un monólogo, en realidad... Así que imagínense el escenario... los olores... y esas cosas:

                                                  “Hay un muerto en el jardín.”

(Dos jóvenes, de 13-14 años, un chico, que siempre mira al fondo de la sala, mirada inexpresiva, más alto que ella, lleva pantalones vaqueros y una camisa a rayas azules, va descalzo. La chica en más baja que él, y lleva una coleta con un moño rojo, un vestido de flores, y también va descalza. El ambiente es fresco y luminoso, e incluso hay un poco de aire, se le mueven algunos mechones de la coleta, están en un prado, con hierba, de pie, los dos)


Ella: ¿No lo echas de menos? (le mira) Yo creo que sí, que en el fondo, muy en el fondo, en tu eterna luminiscencia de espacio menos infinito (se ríe abiertamente) Lo siento, siento meterme con tu situación… (triste) Pero… Creo que lo echas de menos. Ayer vi un cartel, un cartel enorme, era un cartel muy soso para mi gusto, supongo que no necesitaba colores ni formas extrañas para llamar la atención, decía: Sonríe, la vida es un regalo. (Mira al público. Abre la boca para hablar pero no dice nada) Yo no lo creo así. Es más, si me hubiesen dejado elegir no hubiese querido nacer, prefería seguir siendo polvo de estrella. Es que es raro. Estar aquí. Es extraño, es diferente y es distante. Me siento sola. ¿Tú te sientes solo? Creo que sí, creo que te sientes más solo que yo. Porque yo puedo escuchar música, y puedo leer, y puedo bailar… Aunque no baile… Y puedo ir al cine, aunque ella no tenga cine, y puedo…mmm… Nadar, aunque luego me duelan los brazos. Yo sonrío, cuando me alejo de la orilla después de haber llegado hasta la bolla y vuelto, tú no lo entiendes… Te daba miedo el agua y… nunca te metiste. (Se sienta en el suelo con las piernas cruzadas, él también lo hace sin apartar los ojos del fondo de la sala, inexpresivo. Ella juega con una brizna de hierba) Antes me gustaba… Imaginarme una banda sonora, para cada momento de mi vida, pero… Ahora pienso que la vida tiene su propia música de fondo, a veces es ruido, pero bueno, el hardcore también es ruido y hay gente que se duerme con eso (sonríe con tristeza y le mira) En serio. (Deja caer la brizna de hierba y se apoya con las manos en el suelo, admira el cielo que empieza a oscurecer) Ahora prefiero intentar enamorarme del sonido de mi voz, porque me parece una agradable compañía el ritmo monótono de mis agradables reverberaciones… Hablo raro, lo sé, pero me gusta hacerlo. Porque cuando lo hago me siento entumecida por la inmensidad de mi mente y me siento más libre, tampoco vas a entender esto, seguro. Solo lo llegan a comprender completamente los que lo sienten… (Frunce el ceño) ¡Dios! (Chilla, y sube los brazos al cielo estrellado) ¡Sentir! Desde hace un tiempo que no siento nada, nada, ni pena, ni furia, ni rabia, ni nada. Es frustrante… Es frustrante y tú no lo entiendes. No entiendes nada… No sé quien soy. Se lo pregunté a mi madre, pero me dijo que era muy pequeña para pensar en esas cosas, que yo era yo y no era nadie más. Me pareció una respuesta pobre. ¿A ti no? (Le mira y aparta la mirada de pronto) ¡Anda mira una ardilla! (Y señala algún punto del escenario) ¿No quieres mirar? Pues no mires. Tú te lo pierdes. Te lo vas a perder todo. (Baja el brazo y vuelve a apoyarse en el suelo. Mira al suelo) Me gusta el olor de las panaderías, y del café, aunque odie el café, he pensado incluso en entrar en una cafetería pedir uno muy cargado y luego olerlo. Esnifarlo hasta que no quede nada de su aroma original y solo huela a leche tibia. (Se echa a reír) No entiendo el mundo ni a mí misma, pero cómo me suelen decir, soy muy joven. También me gusta el sonido de las guitarras eléctricas. ¿Crees que soy rara? Espero que sí, porque los raros son muy creativos y diferentes del resto. Somos millones. ¿Te has parado a pensar en la cantidad de gente que hay en el mundo? Y cada uno de nosotros tiene un mundo completamente distinto al de cualquiera en nuestra mente. Pensando así es lógico enamorarse más de una persona, ¿verdad? Bueno si conocieras solo a veinte personas en tu vida pues a lo mejor solo te gusta una, pero si conocieras a miles, seguro que te enamorarías de más de una, y eso está bien, porque te muestra esa inmensidad de la que te hablaba, cómo el océano, cómo las croquetas de mi abuela, tú nunca las probaste, pero te hubiesen encantado… seguro… Pongo de ejemplo sus croquetas porque es que son enormes, te lo prometo. Ya sé que tú no puedes comerlas, pero igualmente te traeré una para que la veas… ¿o es demasiado cruel de mi parte? (Mira hacia atrás y hace un gesto de disgusto con la boca) Vaya… Creo que tengo que irme, pero ante de hacerlo (dice mientras se va levantado del suelo y estira las piernas, ya es noche cerrada, él sigue en el suelo con las piernas cruzadas) ¿Es demasiado egoísta desear ser el centro de atención de alguien? Ya sabes… Volver de clase y ver un mensaje interesado que te pregunta que tal el día y si te has divertido y esas cosas… No se… Soy la chica de las dudas infinitas… ¿Te acuerdas de esa canción de Supersubmarina? “Pequeña de las dudas infinitas, aquí estaré esperando mientras viva… (Tararea mientras se dirige hacía bastidores sin miras atrás, tarareando) Que todo el daño que tengo, y lo que ya hemos sufrido, tiene que servir de algo para que hayas aprendido de que cómo yo he soñado contigo ha soñado contigo…” (las luces se van apagando, antes de fundirse el escenario en negro, él atisba una media sonrisa tímida. Negro.)

Y fiiiinnn.... jaja

jueves, 3 de abril de 2014

Copenhage

*Un relato corto, ¿no me lo puedo creer tú, irene? Pues sí, pero porque me lo suplicaron jaja Y es cómo todo lo que escribo, pero cómo me sentí bien cuando lo terminé pues dije ¿porque no? Y lo publico aquí. Se supone que tenía que estar relacionado con la Transvulcania, que empieza ahora en mayo, y de alguna manera lo está, nombro donde se empieza la carrera y donde acaba, pero nada más, es que a mi esto de que me dicten de que tiene que tratar... mmm...nononono... jjjaj*

Nunca sabes dónde vas a terminar o a empezar. Y allá iba, directa a Copenhage.
Amaba a Vetusta Morla, y mientras sus versos adornaban El faro de Fuencaliente, ella veía prepararse a los corredores.
Uno de ellos, daba igual quien, el tiempo pasa y tú te olvidas de esos pequeños detalles, como su nombre, le decía siempre lo que quería oír. Cuando quería hablar, la escuchaba, cuando quería reír, la divertía y cuando quería que la echasen de menos, él le decía que en que nube se había escondido para alcanzarla y esconderse con ella, que la tierra era un lugar demasiado seco y sobrio, que la embriaguez con ella era mejor que el licor de los dioses que tanto fardaban los que bebían de el de su inmortalidad, que no probaron el que sale de su cuerpo… Era alguien de quien ella se enamoraría, sus sonrisas traviesas y tímidas… Y la sensación de que todo estaba bien aún hundiéndose en la más desesperanza… Con él, el que se recolocaba las rodilleras y estiraba en la cuneta, todo estaba bien.
Le gustaba hablar con él sobre todo, menos del tiempo, que se escapa entre los dedos, le gustaba decirle todas esas cosas infames y poco edulcoradas sobre lo que sentía cuando la rozaba, le encantaba susurrarle los nombres de los filósofos más olvidados y menos silenciosos, recorría con sus finos dedos la piel de alguien a quien no le gustaba lo hidratante, así que su superficie más dulce siempre estaba empañada… Quizás debería haberse dado cuenta antes, de que cuando todo va bien, de que cuando te sientes bien y todo parece superable, hay algo que falta, quizás el hidratante.
Cuando la carrera empezó, ella también corrió, corrió por sus recuerdos más lejanos, esas montañas de matorrales que raspaban y las rodillas acababan con sonrisas retorcidas… Se reían de aquella que había olvidado quien había sido. Nunca sabemos dónde terminamos… No todas las carreras terminan en Los Llanos… No todas las cuestas se terminan de subir… Y ella había pasado mucho tiempo viendo atardeceres naranjas, esperando a que alguna palabra dulce y cariñosa retumbase en los pequeños tímpanos de los altos pinos que echaban raíces fuertes en tierra poco revuelta de su alma conformista… Pero no siempre había sido así, ella antes luchaba contra los amarres del ancla huidiza que se zambullía en un mar bravo para no salir jamás de las profundidades sencillas de la que no necesita otra cosa para vivir que un ilusorio amor de carretera, unas rodilleras con refuerzo y una camiseta, de otro, empapada en sudor en su lavadora.
Que estúpida había sido esa chica a la que dejaron embarazada con esperma rosa de promesas cómo fusiles que engendraban vidas sin los versos de la realidad certera. Que estúpida había sido ella al confiar que siempre sería así, creería que los sueños se cumplían, porque lo habían dicho por la tele una vez, creía que ella amaba cómo él la amaba, pero como siempre sucede el poeta tuvo la razón: ella lo amaba cómo él no lo hacía, pero aún así dejaban que el amor los moldease entre la falacia de la felicidad ideada, y el discurso político sobre los beneficios de los unos brazos faltos de ternura y poco merecedora de unos labios rebosantes de sonrisas amargas… nadie se atrevía a ordeñar versos por no implicarse demasiado en el resultado final de la acción no realizada, tan repetida que se vuelve imposible aún también habiendo dicho por la tele que no hay nada imposible.

Él perdió su cronómetro de tiempo ausente, y ella empezó a seguir su propio mapa vital. Comenzó su carrera sobre el ancho mundo, cómo ciudadana humana, en un mundo lleno de ellas, porque nadie merece que le mientan, nadie merece ser esclava de las azucaradas fresas de eros… Ve y corre, y hecha carcajadas al viento que sabes que todo lo que sube baja y puede que cuando baje tú ya estés en Dinamarca, hablando un danés fluido y recogiendo amapolas en la Holanda cercana. 

..., art, beautiful, beauty, black, black and white
Y buenooo... ¿Que tal? Yo lo veo cargante y repetitivo,
pero bueno, como en clase nadie se va a dar cuenta,
yo lo entrego tal cual.
                                                

martes, 1 de abril de 2014

La piel que habito me odia, y hay una parte de mi cerebro que también lo hace, la misma que me grita salta, desde la torre de Pisa... Un día... De noche... Me obligó.

No lo entiendo. No entiendo tantas cosas... Que sucede en mi que solo permite mi cuerpo las manos de un ser incorpóreo... Fantasmas... ¿Porque todos les tienen tanto miedo? Se desconoce el verdadero significado del estado mental en el que me coloco para obtener una visión más real del modo en que se masturba la música una contra la otra, esas notas incomprensibles para mí, tan simples y prácticas para otros.
Yo solo quiero que alguien me digan a que saben los amaneceres sin sueño.
Y dejar de hablar de mi, para empezar a hacerlo sobre otros.

Ese modo en el que se gira para asegurarse que la pared no se ha movido, ese pastiche que se recrea en su mente para soltarlo todo en una bocanada de humo dulce, (uppppsssiiii), quizás debería apoyarse más despacio, para que las órbitas de los planetas más cercanos se acerquen un poco más para apreciar el movimiento simultáneo de su escultural espalda de adolescente desgarbado -no te vayas, no desaparezcas otra vez, no ves que necesito contarle a alguien que he visto que no hay golondrinas que vuelvan y que al tocar mi boca no hay pez que se retuerza-. Te diría como piropo que eres el nuevo David de tu ciudad gris, pero para ti no tendría sentido y mirarías al vacío con esa confusión empañando tu rostro.
Que mártir me siento al desear tanto al caballero de palabras suaves y versos finales, siempre sabe como acabar la poesía pero nunca como empezarla, ella le dice que le enseñará más tarde, después de una ducha rápida. Dije que no hablaría de mi, pero si no lo hago yo... ¿quién lo hará? Si queremos ser inmortales y salvaguardarnos de las oscuras maniobras del destino, una tiene que estar preparada para ser abordada por las corrientes más salvajes. Me describo, tú te haces una idea, y yo sigo pensando en que clase de persona puede ponerse un vestido tan ajustado de flores y no ser apedreada. Bfff... Por favor... Que modas tan poco atractivas...
Me estiro en el sillón como si de un gato se tratase y recuerdo mi metáfora sobre los gatos y las mujeres... ~Mmm... Si aprietas más abajo a lo mejor hasta ronroneo.~
Ahora que me integro, en mi pequeña consciencia más despierta que mi yo in absentia, pienso en que si de verdad elegimos amar, si elegimos de quien nos enamoramos. O sí, por otra parte, estamos las nacidas de Julio Cortázar, de esas que esperan... A sentir algo, porque de lo que sí saben que están infinitamente enamoradas es de la idea de bajar unos escalones de cualquier tienda y de que al levantar la mirada ocurra (nunca he aprendido a que clase de verbo o adverbio o modo me enfrento; pero como me gusta como suena el imperativo del que habla mi profesora prefiero que me hables siempre así, sin infinitivo ni gerundios... ese -ando siempre me ha sonado a espera interminable de los desleales a sus ideas), sin presiones ni pretensiones, ni agobios ni nada, tan solo una mirada curiosa, por el modo en que observas el suelo para no estamparte por miedo a que de repente se desintegre y solo quedes tú y tu pie a medio camino de la nada. Esperar a que algo suceda y sientas el modo que tiene la vida de decirte que aún sabiendo que la magia existe, aún no hablando el mismo idioma innovador acerca de los tulipanes que son naturalmente naturales y campestres, que no son traidores a su naturaleza libertina, como algo tan urbanita como una enredadera, que es solo un huésped en el hogar de cemento que recrea la pared, va y te lo demuestra.
Cómo me apeteciera, quizás aquí y ahora, y nunca mañana ni después, -porque es muy tarde, dicen que de ti puede que no se acuerden, pero que bonito sería saberte de memoria todos los rincones que esconde la piel y que se abren solo al ábrete sésamo con la voz de tu fantasma favorito...- Si solo por una vez reconociera el sabor ácido, amargo y luego dulce de la despedida corta y larga del que no quiere irse pero debe y tu tiras de tu propia cuerda enredada en esa ventana oscura de tu eterno aunque poco racional corazón acorazado... Esta vida secreta que vivimos, el yo más sublime capapultado a un rincón (¿tenebroso?)... Esperar en esas escaleras, hace ya tiempo destrozadas por la inclemencia del tiempo, y tu pie estirado y tu mirada confusa, ¿que es ese vacío del que he hablado tanto? ¿Quien es el que me llama para que me ahogue con el en la desesperanza más avanzada?
Vaya... Cómo sientes el dolor de la pasión reprimida, vaya, cómo reprimir la mente lujuriosa del poeta demente, que se escapa en cuanto puede del psiquiátrico de mi costilla izquierda para huir a los acantilados de la derecha y así asomarse por debajo de las faldas de aquella chica a la que le gustan tanto y nunca se pone ninguna...
P.D: Te odio. Te odio. Te odio. Te odio. Te odio.
TE ODIO.

~Oh, viejo loco, ¿no sabes que las ninfas se asustan con los si apresurados y los piropos sin sentimiento? No sabes que ellas anhelan el sabor agridulce de la verdad más tierna y dolorosa?


domingo, 30 de marzo de 2014

Fui a dar un paseo a Italia para aclarar ideas, cuando volví nada había cambiado y eso me decepcionó... Solo un poco.

No siento nada.
Cómo la narradora de Nymphomaniac Tom.1, que para darle un final dramático y consistente a la primera parte de su historia gritó, cómo grita un desesperado para hacerse oír y si alguien escucha que le quite lo que le duele o en este caso lo que no le duele: ¡N o  s i e n t o  n a d a!
Cómo me considero creyente, de la magia, de las letras y de la humanidad, siempre espero que suceda lo que yo imagino que podría suceder, las hipótesis se suceden en mi cabeza para no dar cabida a la defraudante realidad, nunca pasa nada de lo que quiero que pase porque tu destino no lo controlas tú, sino una serie de personas que toman pequeñas pero decisivas decisiones que hacen de ti otro ser más entre un mundo lleno de ellos. Soy única y quiero serlo. Soy yo. Y quiero seguir siéndolo aunque se empeñen en degradarme como a los otros.
(No compré ninguna sudadera de Universitá Roma, Firenze, o Venezia, por la simple razón de que no he estuvimos en la universidad, ni la vimos, ni la tocamos, y de que no pertenezco a esa universidad ni a ninguna ya que estamos, si hubiese alguna sudadera con el nombre de I.E.S. Luis Cobiella Cuevas, pues a lo mejor la compraría, pero cómo no... Pues no se compra y San Seacabó.)
Esperas la decepción, siempre, no te la imaginas porque el ser humano no está programado para imaginar tragedias sin soluciones, no te lo permite tu mente discreta e ingeniosa, no te permite hundirte, y seguir caminando entre mares de gente de lugares extraños y para ti impronunciables. Echaba de menos escribir, sabía que Roma me inspiraría, es una ciudad que inspira, terror, entre otras cosas. Dijo un hombre que sabe: Roma es una ciudad cruel. Pero yo no creo que sea cruel, creo que es realista; porque al igual que hay gente que compra un bolso de 13.000 E., también está la gente que ya vendió su alma y su orgullo...
También creo que eso de querer 'sentir algo' también lo quiere todo el mundo, solo que el resto intenta sentirlo y yo solo espero, porque esperar es fácil y simple y te aísla y te sientes bien y al mismo tiempo mal pero bueno, esperar al fin y al cabo no es tan malo como equivocarse y arrepentirse, ¿no? Dime que sí.
No quise volver, no quería ni aceptarlo, simplemente trataría el tema de volver como algo que tenía que pasar. Porque yo soy así, porque no me implico en la vida y solo reflexiono a cerca de como implicarme más, o si ya estoy implicada y dejarse llevar es tan fácil como dicen, no es fácil, y me gusta pensar. Aunque uno de mis deseos a la Fontana di Trevi fue dejar de hacerlo, es necesario, no puedes pensar tanto y que no suceda nada. (Porque nunca pasa nada)
black, travel, memories, beautiful, colosseum, italy, black and white, rome, italia, photography, amazing, italie, white, colosseo, roma, architecture, vintage
También me encanta esto: "Qué bien"
Querer sentirse vivo es como una de las cosas a las que añadirías a la lista que lee mi madre cada vez que quiero algo y ella responde con la cosas que también quiere y no puede conseguir: Sentir algo. Es lo malo de esta época, de este siglo y de esta vida, te sientes muerto, y buscar en los pequeños recodos de tu gran mundo algo que verdaderamente merezca la pena es duro, es duro y no merece la pena, ¿o sí? Aunque si realmente mereciera la pena, no lo buscarías, sino que pasaría, así, sin más. Magia.
Llévame lejos y déjame allí. Lo primero que se cae es la cordura y la fe, así que déjame en algún lugar de cualquier parte, menos de Francia, y huye. Yo me quedaré a ver los siguientes amaneceres mientras espero, espero, hasta el momento en que alguien tome por mí una pequeña decisión aparentemente insignificante y vuele por esa colina de sensaciones metafísicas.
- Van a cerrar el cine.
Se aposentó un silencio extraño en el restaurante, y yo me lo tomé como una pequeña muerte, el único cine de toda la isla iba a cerrar. Cómo es que nada dura eternamente y luego se convierte en recuerdos apagados, por falta de luz en sus sepulcros sin desenterrar.

Me encantó el helado, el helado y Roma, el helado Siciliano y Pisa y Siena, y me encantó el chocolate con nata y con sirope con nata que preparaban en una cafetería fuera del hotel, porque la comida del hotel es malísima, me encantó que me dijeran una de los misterios de la ciencia (como se transporta la savia por todo el árbol), me encantó que me mostraran un nuevo enfoque a la hora de vislumbrar la razón de nuestra personalidad incompleta: Los niños se forman a través de lo que les van y de lo que no les dan. Yo fui la niña aislada porque su mundo era perfecto y mejor, y nadie tenía pases VIP para poder entrar. Nadie. Me gustó que la pizzaría fuera tan normal, como ver estatuas de dioses en cada plaza, me encantó que hubiese españoles por todos sitios y que por lo tanto daba la sensación de no haber salido de España.
Me encantó descubrir que Uscita es salida, y perderme en el coliseo, y no encontrarla aun viéndola escrita en todas partes.

viernes, 21 de marzo de 2014

Una por Skins:

Mi comienzo con esta serie fue raro, no me la recomendaron ni oí hablar de ella, simplemente un día mi madre le dio a play a un vídeo de youtube y ¡magia! era un capítulo de Skins, luego yo busqué el primer capítulo y la primera temporada, y la verdad que si me pongo a pensar no se muy bien porque lo hice, tenía, once o doce años, y era domingo, de eso si me acuerdo. Así que, simplemente empecé a verla, y me gustó, me gustó mucho, ahora llega la gran pregunta con una respuesta complicada o inexistente: ¿Por qué?
Pues porque sí, porque sus historias son reales, porque aunque estén todo el día de fiesta en fiesta, de porro en porro, yo no me quedo con eso, me quedo con los personajes, me quedo con Generaciones que cambian, con distintas "pieles", con sus distintos problemas, con sus diferentes formas de afrontarlos, y ¿qué más? Pues que te recuerdan a tí. Todavía no se cómo, porque nunca me he sentido identificada con ninguno de los personajes de ninguna generación, pero te recuerdan a tí, te recuerdan, porque son simples incomprendidos, que no entienden porque pasa lo que pasa, porque tiene que ocurrir ahora y aquí, te recuerdan a ti porque cuando sonríen, tú tambien lo haces.
Es un drama, es comedia, es lágrimas saladas y risas aseguradas, porque Skins, es vida. Es la vida de unos chicos y chicas de Bristol.
Y es la historia que tú podrías escribir, y te descubres apuntando sus normas se supervivencia, porque si ellos pueden, tú también. Es una serie, que deberían ver todos los pre-adolescentes, a mi me ayudó, a entender a la gente, me ayudó a pensar que no tienes que ser así o asá, que hay muchas personas distintas y que esa distinción es por la que te recordarán.
Son personas, son problemas, y soluciones, las cuales no sabes muy bien porque llegan ahí, pero lo hacen. Y ya no hablar de su fotografía, es magnífica, ni de su música de fondo, cómo a mi me gusta llamar a la banda sonora de Skins, ni a sus diálogos perfectos que parecen que te lo digan a tí:
"Da igual, eso no importa. Solo hazlo, y acéptalo"
Una serie que te dice que aprendas de tus errores, que crezcas y te lo dicen de la mejor manera. A todos nos afecta Skins, de una manera o de otra, pero hay que ver Skins y sentir Skins, quizás yo hubiese seguido siendo yo si Skins no se hubiese cruzado en mi camino, pero lo ha hecho, y quiero recordarlo siempre, quiero recordar sus historias porque estamos hechos de historias, y Skins ya forma parte de ese libro donde las escribimos todas.
Quería hacerle un homenaje, al director, al guionista, a los actores, y a todos los que han hecho posible que sea tan perfecta, porque...joder... Porque sí, ¿vale?
Porque todos queremos huir, y escapar de nuestros problemas, todos queremos que nos quieran y al mismo tenemos miedo de que lo hagan, de que nos amen y de no saber amar, por si acaso lo estropeamos todo, porque todos hemos sentido la sensación de que todo lo que tocábamos se combertía en mierda. Dicho con mejores palabras a lo mejor sonaba de otro modo, pero es lo que me ha venido en este corto momento de inspiración.
Os animo a experimentarlo. Os animo a crecer con Skins. Cometerán errores que no podrán solucionar solos, pero de eso se trata, de llorar y de echarlo todo quemando la granja, matando a tus peces...
Son tres Generaciones, las tres diferentes unas de otras, pero hay que apreciarlas todas, porque nosostros también formamos parte de ese plan evolutivo, cuando dejas de ser un niño y comportarte como tal, la generacióna acaba y empieza otra. Por eso son dos temporadas por cada Generación.
Da pena, porque siempre acaban cuando se van a la universidad, pero bueno, es lo que pasa siempre, ¿no?
Te vas y dejas tu taquilla al que viene detrás.

                         

                                                            
(Ya se que desaparezco mucho, lo siento, que hay preguntas de concursos que no he contestado, lo siento mucho, que hay que comentarios que no devuelvo, lo siento también, soy un desastre, pero es que no tengo tiempo, y si lo tengo lo dedico a otras cosas, y encima la inspiración se ha ido a nosedonde y no se cuando volverá, a lo mejor me la encuentro en Italia... Quien sabe. Esta semana desapareceré pero tengo justificante ehh, me voy de viaje con el instituto a Italia, mañana a las siete en el aeropuerto ;). Que tengais buen fin de semana!! xD)

martes, 4 de marzo de 2014

Quien iba a decir que sin carbón no hay reyes magos, y que yo he vuelto a escribir algo triste.

Cuento las veces que muero y vuelvo a vivir. 
¿Sabes esos suspiros que hechas al aire después de recorrer en medio minuto la mayor distancia de tu vida? Pues esto es al revés, totalmente lo contrario. Intentas avanzar, como si el mundo pudiera parar de rodar y la telaraña de tejerse, y tú intentas correr, volar, saltar, y casi lo haces, pero vuelves, otra vez, al mismo sitio.
Nadie es perfecto, nadie es mejor que tú o que yo, y nosotros no somos más que nadie. Pero a veces, te gustaría que al igual que tú eres tú y te amas, porque ya te has compadecido de ti misma lo suficiente, los demás te amasen también.
¿Que tan equivocada estoy? Que todos me niegan.
heaven, smoke, smoking, nails, cigaretteAhora, el problema, no es volver a reescribir las cosas, quitar puntos y alguna coma, y vivirlo todo más rápido, ese ya... No es el problema.
Me tembló mucho el pulso, cuando al mirarme al espejo yo no era yo. Me gusta observar, y sonreír, y reírme, de mi, pero también me gusta tumbarme boca a bajo y soñar, soñar muy fuerte y muy lejos, soñar... Que o me quieres o pasas de mi pero decídete, esta incertidumbre hace que odie lo que amo, y hace que quiera alejarme, y volver a mi rincón, a mi rincón decorado, lleno de corazones rotos, ¿por amor? Que va, eso es un chiste, no existe, lo han maltratado, alejado, enterrado, liberado, ¿y luego? Pedido a gritos, en vasos de chupitos.
No pretendo que me entiendas, no pretendo que me escuches, o que me aconsejes, ni siquiera que me hables, daría lo que fuera por ser invisible. Nadie lo entiende, ¡no sabéis nada!, criticáis, apuñaláis, llamáis locos a los locos, y quizás los locos seamos los mas cuerdos y racionales. Se odia a quien hace lo que quiere en el momento en que lo siente, se sobrevolora al que siente y quiere hacer y no hace.
Me castigo, me castigo, me castigo... ¿Nadie ve las marcas? De mis correas rodeando mi cintura, vomitando palabras bonitas... ¡¡BUAAAGGHHH!!
A quien se le ocurrió la gran idea de inventar la pregunta: ¿Que te pasa?, Cómo prueba de interés hacía otro ser humano, es lo más falso que se puede decir a nadie, ni ellos quieren saber la respuesta, ni yo decirla. Así que estamos bien, flotando en la nada: Nada, *sonrisa forzada*. No quiero participar en concursos, no quiero ni perder ni ganar, quiero no existir.
Yo no pedí nacer, no hubiese querido, sería polvo de estrellas entre un mar de arena en la próxima galaxia, ganaría medallas por la mejor austronauta sin casco.
Lo siento, de verdad. Lo siento mucho. Pero he vuelto a romperme, he vuelto a romperme, igual que me he roto siempre.

Alargó la mano y tocó al timbre tres veces, desde dentro se oían los sonidos de las risas que más ansiaba escuchar, las gotas de lluvia rodaban por sus brazos desnudos, llovía, ¿cómo podía llover en una tarde tan tranquila? Pero lo hacía. Nadie sabía cómo, pero llovía. El hombre del tiempo se había equivocado.
Yo quería evaporarme, y quería leer a Rosseau, y quería dejar de respirar, durante cinco minutos, y por encima de todo; por encima de no querer nunca perderme a mi misma, por encima de amar la literatura, por encima de mi deseo de ser única y por fin conseguir amar algo con la fuerza necesaria como para luchar por ello, por encima de todo eso, quisiera ser verdaderamente yo, sin falsedades, sin gestos obligados, sin risas en el olvido, quisiera
ser
yo
Y sentirme libre, y sentirme bien, y sentirme... yo.

No estoy muy segura de lo que hacer con el personaje que espera a que le abran la puerta, me gustaría utlizarle de cobaya y obligarle a no respirar, y a morir asfixiado por su propia incapacidad, atrofiada, de respirar. O si por lo tanto, alguien de dentro, le hubiese echado en falta y le habría abierto la puerta, para decirle que no hay nada, en este momento que brille más que su sonrisa.
Pero sabemos que eso nunca pasa, que en la vida real, aunque parezca un caso hipotético y fuera de contexto, te quedas con los dedos apretando el botón del timbre, sin gritar, sin aporrear a la puerta con todas tus fuerzas, porque te has quedado al borde de un desfiladero donde van a parar los perros perdidos, y los elefantes muertos.
Me gustaría saborear el dulce sabor de la autenticidad en mi paladar, un néctar que ya he probado, pero el de otros, quiero el mio. Quiero mi propia miel, en mi boca, y quiero saber que es a la
o se sabe cuando todo lo que has producido es de tu propia cosecha.
Tan difícil es amar al ser imperfecto y de palabras vanas que se sujeta en el hilo de la vida apoyándose en los bordillos, y sujetándose con los deshechos de situaciones rotas...
Pero que no te de pena, en realidad, lo he vivido tantas veces, que el dolor, ya no duele, y ahora es como un amante de manos frías al que ya te has acostumbrado a su tacto frío pero conocido, te desea buenas noches, y te promete que mañana, solo si tu quieres, te secará el cuerpo de la lluvia de ayer, y que tus sonrisas vacías ya no harán falta, porque a ese amante de manos frías le encanta que nunca te maquilles, que sonrías pero en privado, que no sepas bailar, ni besar, ni dejar que te toquen, y que le encanta el sabor metalizado del entumecimiento que sufre tu cuerpo por las oleadas de terror que provoca la visión de tu mano en mi mano, de la mano de otra en tu mano. Que bonito se ve, que bien miento, que mal escondo lo que realmente pienso, pero que bien se le da a la gente esquivar las verdades y regodearse de la mentira dulce del último gallo que cantó en la madrugada en la que me agarré fuerte a la taza del váter, y en forma de corazones arrugados me olvidé de todo: he dejado de desear que tus manos me acaricien, porque has conseguido que te odie, con una simple frase inofensiva, (y oye... ¿Tu amiga está soltera?), conseguiste que quemase todas las ilusiones que me costó reconstruir seis meses, para que el fuego se lleve, todo, absolutamente todo, lo que no pudo arrastrar la corriente del guión del show, en el que solo dices una frase, y tartamudeas.

                                                               
joke, funny, white, black, quote
Siempre veo que la gente se pregunta si está basado en hechos reales,
reflexionad sobre esto:
La vida es una película de drama, intriga, y ficción,
esto, esto es lo más real que puede existir.

¿Porqué?
Pues porque hay una parte de nuestro cerebro que lo señala como doloroso
y apoteosico,
y por ello, es más real que todo lo que puedas sentir
en las siguientes veinticuatro horas.
                                                                     

viernes, 21 de febrero de 2014

Justo en el instante en tu mano roza la mía yo grito, caigo, despierto.

Las preguntas correctas de la persona adecuada, la idea del todo definía la sensación de la nieve rozando el mar, lo raro había ascendido hasta el cielo y bajado en forma de piedras heladas.
Nadie sabía el significado de los dibujos que formaban mis dedos comprobando el mecanismo de conexión entre mi mente, mis falanges y tú.
Mis dibujos muestran la frustración irritable de la mente enferma por expresar con la palabra perfecta lo que siento, que la rabia de que abraces y que el gesto ya no significa nada, que comas para que otro adelgace, y la pluralidad social hace que considere la idea de escribir un opúsculo hablando de que yo ya no me siento igual viendo nevar, y en cambio me identifico con el granizo estrellándose contra los cristales de los coches, el reflejo duele, y saltan los cristales en pedazos de desesperación, de odio hacia la idea pusilánime de Munch, creando algo entre la nada, la vida es rabia, son dos días de berrear, desgarrarse por dentro el odioso insulto que es la broma del destino muerto, -fui a su entierro, y solo éramos yo, el Dios idolatrado, y un tipo con gabardina negra y sin zapatos, dice el profesor de historia que la pobreza se mide por las capas de mugre que hay en unos pies descalzos-, y reír histéricamente, tirándose de los pelos desenfrenadamente, por que este carnaval iremos de vampiros zombis, -vampiros, por la necesidad de muchos de chupar el rojo de unos labios, y zombis por la putrefacción de una alma libre-. Este carnaval irá sobre el terror, y ya damos bastante miedo.
El mundo se vuelve loco y ya no se inventan los nuevos bailes de payasos mentirosos, ese crac de la bolsa es el mismo que se fuma, y hay veces que suspiras por un poco de autenticidad.
Me niego a escribir para que alguien aplauda, me niego a decir lo que otros quieren escuchar, porque si lo hiciera me parecería a ellos, a todos ellos, y yo le prometí a mi orgullo jamás compararme a los otros, ser la manipuladora y nunca la manipulada. A lo mejor de esta manera las únicas cadenas que lleve mi cuerpo serán las que yo decida colocarme.
Esto solo tiene sentido si crees en ello. Con el escepticismo llenando la mitad del vaso, la otra lo conforman mentiras necesarias para seguir aquí.
No más te quieros vacíos, no más fotos a la comida que acabará en las cloacas más hediondas que podrá encontrar el humano vivo. Ese vanguardismo pretencioso que pretende condicionar la existencia de tantos, es solo una capa de mugre, aun se puede quitar con espátulas y con vinagre corrosivo.
Hacen faltan tres vagones para el ganado y los recuerdos centrados en la viva imagen de la locura, para empezar a pensar que ya se ha sido suficiente egoísta.
Ya no hay razones para soñar así que he tenido que inventarlas, o incluso sacarlas de debajo de la cama, dónde las guardó una niña que pensaba que los dedos tamborileando en la mesa era cómo los pies de un gigante, que destrozaba jardines a cada paso, pero que después de todo valía la pena saltar contigo.
El significado encerrado de los faisanes de china no tienen nada que hacer con la definición de mi piel y tu piel, de mis lágrimas alimentando tu sed, y de mis ganas insatisfechas de comerme un mundo con demasiada grasa. A lo mejor debería preguntar que es lo que sientes cuando no sientes que lo sientes, y puede que no me respondieses y entonces yo te diría que las olas chocan contra las rocas, pero que según las miras más lento se enfrentan contra la roca dura, cuanto más piensas en su movimiento, más despacio la energía de la tierra hace su trabajo. Todos deberían simplemente amar, pero amar nunca fue fácil, y dejar que me ames, es más complicado todavía, porque se tiene más miedo al dolor por conocer que conocido, solo deja que me ahogue en el mar lento, deja que las corrientes marinas decidan mi camino, deja que yo elija la forma de mis sueños... -Atarte a la cama, vendarte los ojos, mis manos, tu cuerpo, mi mente, la tuya, y ahora... Solo describir el momento en que la sociedad dormida despierta justo en el instante en que lo hago yo-.